¿Adicción a la infelicidad?

infelicidadEn diferentes actividades que realizo a nivel profesional, pregunto constantemente que es lo que desean las personas alcanzar. En su mayoría la respuesta es contundente: LA FELICIDAD.

La felicidad es para muchas personas “El anhelo”, hay quienes la encuentran e intentan mantenera; y otros que la encuentran pero hacen todo lo posible para alejarse de ella y permanecer en la infelicidad, en ocasiones lo consideran como un acto heroico, tanto el sufrimiento como el mismo estado de infelicidad, creando un estado de dependencia o “adicción” a la infelicidad.

Características del infeliz crónico

¿Cómo saber si eres de las personas que viven en un continuo estado de infelicidad? El Dr. Sack, menciona que las personas que son “adictas” a la infelicidad tienden a:

  • Encontrar razones para ser infeliz cuando la vida es “demasiado buena”.
  • Prefieren jugar el papel de víctima y culpar a los demás en lugar de asumir la responsabilidad personal por sus decisiones.
  • Compiten con tus amigos y colegas para ver quién lo tiene más difícil.
  • No tener clara las metas, o por el contrario lograr metas sólo para encontrar que no pueden disfrutar de su éxito.
  • No luchan para recuperarse cuando las cosas no salen como quieren.
  • Distraen, escapan o buscan hacer frente a las dificultades mediante el uso de drogas, alcohol, sexo, comida, u otros comportamientos adictivos o compulsivos.
  • Dejan de tomar el cuidado de sus necesidades básicas, tales como una dieta saludable, ejercicio regular y dormir adecuadamente.
  • Se sienten esclavos de sus emociones y consideran que no tienen los medios para poder cambiar.
  • Existe insatisfacción aun cuando la vida va bien.
  • Crean o buscan tener relaciones insatisfactorias con elementos dramáticos.

 

Algunas posibles explicaciones para la “adicción” a la infelicidad, son:

  • Inseguridad arraigada o la falta de autoestima puede causar que algunas personas sienten que no merecen la felicidad.
  • Las personas que crecieron con un estilo de crianza que se caracteriza por la disciplina excesiva y expectativas poco realistas pueden haber aprendido a equiparar la infelicidad con el amor y el éxito.
  • Luchas de toda la vida con traumatismo u otras experiencias negativas pueden alimentar un deseo inconsciente de volver continuamente al status quo de la infelicidad.
  • Algunas personas que parecen cómodos en su miseria en realidad pueden estar sufriendo de un trastorno de salud mental subyacente.
  • Algunas personas se enorgullecen del realismo, en la creencia de que ser práctico o realista también significa centrarse en lo negativo.
  • Debido a las decisiones o experiencias en su pasado, algunas personas son consumidos por la culpa o arrepentimiento que no pueden superar. En cambio, optan por castigarse así mismas y/o a otras personas.
  • Algunas personas tienen miedo de sentir alegría puesto que los sentimientos positivos podrían ser un “inicio” para la decepción.
  • La perspectiva de la felicidad provoca temor a lo desconocido.
  • La insatisfacción se convierte en un factor de motivación para trabajar más duro, cambiar de trabajo, comer más sano, pasan más tiempo con los amigos y la familia, o prevenir conductas o situaciones no deseadas.
  • Algunas personas hacen una misión personal para asumir los problemas del mundo como propios. Aunque noble, en algunos aspectos, estas personas no pueden permitirse sentir la felicidad cuando, por ejemplo, la gente se muere de hambre o el calentamiento global está dañando el planeta.

 

¿La felicidad es una opción?

Si, es una decisión personal, cuando la persona que vive la infelicidad quiere encontrar otra manera de vivir, tal vez realice varios intentos, pero normalmente no sabrá como realizarlo y puede sentirse desmotivada por ello. Es importante buscar ayuda para aprender y llevar a cabo estrategias que le permitan encontrar los caminos de solución.

Es importante recordar que paso a paso se construyen grandes caminos.

 

Fuente: Sack, D. (2014) Are You Addicted to Unhappiness? En: Psychology Today